La pintura representa un episodio narrado en el Antiguo Testamento, en el que la ciudad filistea de Asdod es azotada por una epidemia tras capturar el Arca de la Alianza y colocarla profanamente en el templo de su dios Dagon. La escena muestra el caos y la desesperación provocados por la enfermedad: en primer plano aparecen muertos y moribundos, figuras que sufren y otras que reaccionan al hedor de la plaga cubriéndose la nariz, así como cuerpos contorsionados por la agonía. Al fondo, se percibe la estatua del dios Dagon derribada y fragmentada, con la cabeza y las manos separadas del cuerpo, símbolo del castigo divino que ha caído sobre los filisteos.