ENFERMEDADES INFECCIOSAS
Las enfermedades infecciosas constituyen un serio problema de salud que se ha visto atenuado por avances científicos dirigidos a controlar su transmisión y contagio. Estos avances están ligados, principalmente, al desarrollo de la teoría microbiana de la enfermedad y al progreso de la farmacología, en tanto ciencia, durante la segunda mitad del siglo XIX.
Las investigaciones del microbiólogo francés Louis Pasteur (1822–1895) y su homólogo, el alemán Robert Koch (1843–1910), demostraron que la presencia y multiplicación de microorganismos en los tejidos del cuerpo humano eran la causa de distintas patologías. Este descubrimiento dio paso al desarrollo moderno de antimicrobianos e inmunoterapias que, como los antibióticos y las vacunas, han contribuido al aumento en la expectativa de vida de los seres humanos y a mejorar su calidad de vida. Su uso, ya rutinario en la medicina tradicional, ha tenido repercusiones de carácter socio-cultural, político y económico que ameritan estudiarse.
Si bien es cierto que el desarrollo de antimicrobianos (agentes que inhiben el crecimiento de microorganismos) y vacunas (preparados diseñados para generar inmunidad) han logrado reducir la incidencia de enfermedades infecciosas y vislumbrar incluso su erradicación, estas patologías continúan afectando a millones de personas. Cabe notar que, los tratamientos para combatir estas afecciones no siempre han estado siempre disponibles para poblaciones con limitados recursos. Más preocupante aún para la salud global,resulta la pérdida de su eficacia ante la aparición de patógenos y microorganismos resistentes a las terapias disponibles en la actualidad.
En esta sección se exhiben varias líneas de tiempo que dan cuenta del desarrollo histórico de algunas enfermedades infecciosas como la malaria, la rabia y la viruela. Estos ejes cronológicos hacen uso de los materiales recopilados en nuestro acervo digital para visualizar gráficamente el origen y propagación de estas patologías, así como los esfuerzos realizados por parte de la comunidad médico-científica para refrenar su avance. Más importante aún, ilustran, cómo los seres humanos, desde distintas coordinadas espacio-temporales, han enfrenado el dolor con el fin de preservar la salud y con ello la vida.
